Blog · Chef Juan Bernardini

Receta de pan de masa madre: mi método, paso a paso

Por Juan Bernardini · chef privado, 30 años de cocina

Esta es la receta que uso para el pan que llega a la mesa en cada cena que cocino: 75% de hidratación, dos días de proceso y ningún atajo. Te la cuento completa, con los tiempos reales — no los que quedan lindos en un video de un minuto.

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La receta corta, antes de los detalles

Masa madre activa, harina, agua, sal. Nada más. La diferencia entre un pan de masa madre que sube bien y uno que queda como un ladrillo no está en un ingrediente secreto: está en respetar los tiempos de fermentación, que en mi cocina son casi siempre entre 20 y 24 horas de punta a punta. Si tenés apuro, este no es el pan de hoy — es el pan de mañana a la noche.

Si todavía no tenés una masa madre viva y alimentada, arrancá por ahí: cómo crear y mantener tu masa madre explica cómo llegar al punto que esta receta necesita. Y si querés entender primero qué hace diferente a este pan de uno de panadería común, tengo otra nota sobre qué es la masa madre.

Ingredientes (para 1 pan de aprox. 900 g)

  • 500 g de harina 000 (podés reemplazar hasta 100 g por harina integral, cambia el sabor y no mucho más)
  • 375 g de agua a temperatura ambiente (75% de hidratación — es una masa húmeda, así tiene que ser)
  • 100 g de masa madre activa, en su pico: duplicada, con burbujas, que flota si tirás una cucharadita en un vaso de agua
  • 10 g de sal

No hay levadura comercial en esta lista. La masa madre es el único agente leudante, y por eso los tiempos son los que son — no hay forma de apurar una fermentación natural sin perder sabor y estructura en el camino.

Día 1: la masa (unas 6-7 horas de proceso, con muy poco trabajo activo)

Autólisis (1 hora). Mezclo la harina y el agua, sin sal ni masa madre todavía, hasta que no queden grumos secos. Dejo tapado 1 hora. Este paso solo es esperar, pero es el que le da elasticidad a la masa sin necesidad de amasar de más.

Mezcla (5 minutos). Agrego la masa madre y la sal, integro con la mano hasta que quede una masa pareja. Va a estar pegajosa — no le agregues harina de más para "arreglarlo", es así.

Fermentación en bloque (4 a 5 horas a 24-26°C). Acá pasa la magia. Cada 30 minutos, durante las primeras 2 horas, hago un pliegue: tomo la masa de un costado del bowl y la doblo sobre sí misma, giro el bowl un cuarto de vuelta, repito cuatro veces. Son 4 series de pliegues en total. Después dejo que fermente tranquila hasta que haya crecido entre 50% y 70% de su volumen original y se vean burbujas en la superficie. En verano, con calor, este proceso puede bajar a 3 horas; en invierno, en una cocina fría, se puede ir a 6.

Formado. Vuelco la masa en la mesada con harina, la preformo en un bollo suave sin apretar (no querés sacarle el aire que juntó), dejo reposar 20 minutos tapada, y después le doy la forma final — tensando la superficie contra la mesada hasta sentir resistencia. La paso a un bannetón (o un colador grande forrado con un repasador bien enharinado) con la costura hacia arriba.

Frío (12 a 16 horas, heladera). Tapo y va directo a la heladera, toda la noche. Este paso no es solo para acomodar los horarios: el frío frena la fermentación pero no la para, y ese tiempo largo y lento es lo que le da al pan el sabor más ácido y complejo que un pan de masa madre bien hecho tiene que tener. Es la diferencia entre un pan y un buen pan.

Día 2: el horneado

Precalentado (45 minutos). Meto una olla de hierro con tapa (una cocotte, tipo Dutch oven) al horno a 250°C, vacía, mínimo 45 minutos antes de hornear. Tiene que estar bien caliente cuando entra la masa — ahí se genera el vapor que hace la corteza.

Corte y horneado con tapa (20 minutos a 250°C). Saco la masa fría de la heladera, la vuelco sobre un papel manteca, hago un corte con una hoja de afeitar o cuchillo bien filoso — un tajo firme de aproximadamente un centímetro de profundidad, con la hoja inclinada unos 45 grados respecto de la masa — y la meto en la olla caliente, tapada. El corte no es decoración: es por donde el pan se expande al hornear; sin corte, se abre solo, donde quiere.

Sin tapa (20-25 minutos más a 220°C). Bajo la temperatura del horno, saco la tapa de la olla, y sigo horneando hasta que la corteza esté bien dorada, casi oscura en los bordes. Ahí es donde más sabor se concentra — no le tengas miedo al color.

Cómo saber que está listo. Si tenés termómetro, la temperatura interna tiene que estar entre 96°C y 98°C. Si no, dalo vuelta y golpeá la base con los nudillos: tiene que sonar hueco, como una puerta. Dejalo enfriar mínimo 1 hora sobre una rejilla antes de cortarlo — sé que cuesta, pero si lo cortás caliente la miga todavía se está terminando de cocinar por dentro y lo vas a arruinar.

Los errores que más veo

Cortar el pan caliente. Ya lo dije, pero lo repito porque es el error número uno. Esperá.

Poca hidratación por miedo a la masa pegajosa. Una masa al 75% se trabaja distinto a una masa de pan común, no con más harina — con las manos húmedas y paciencia en los pliegues.

Apurar la fermentación en bloque. Si la masa no creció ese 50-70%, no está lista, no importa cuántas horas pasaron en el reloj. La temperatura de tu cocina manda más que el cronómetro.

Masa madre que no está en su pico. Si la usás recién alimentada o ya pasada (cuando empieza a bajar y huele muy ácido), el pan sube peor. El test del vaso de agua no falla.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo lleva hacer pan de masa madre de principio a fin?

Contando la fermentación en bloque, el frío en heladera y el horneado, entre 20 y 24 horas en total — aunque el trabajo activo (las manos en la masa) no llega a una hora repartida en todo ese tiempo.

¿Puedo hacerlo sin amasadora?

Sí, esta receta está pensada a mano. Con una hidratación del 75% la amasadora no hace tanta diferencia; los pliegues durante la fermentación reemplazan el amasado tradicional.

¿Qué pasa si no tengo olla de hierro con tapa?

Podés hornear sobre una placa con una fuente de agua caliente en la base del horno para generar vapor, pero la corteza no va a quedar tan pareja. La olla tapada es, de lejos, lo que más se acerca al horno de panadería.

¿Por qué mi pan sale con miga muy densa?

Casi siempre es masa madre débil o fermentación en bloque corta. Antes de cambiar la receta, revisá esos dos puntos — son la causa en la mayoría de los casos que veo.

Si preferís que este pan llegue ya hecho

Esta es la receta tal cual la uso, pero también es la razón por la que el pan de masa madre viene incluido, ya horneado en casa, en cada chef a domicilio que hago — y en cada cena romántica que armo, porque no hay mesa que no mejore con un pan recién horneado al lado. Si preferís comer el resultado en vez de esperar las 24 horas, contame qué estás por festejar.

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